Tagel Alamayehu no solo cultiva café; también está al frente de Olkai Coffee, una empresa exportadora en Etiopía con raíces profundas en la comunidad cafetalera. Creció en Guji rodeado de café, siguiendo los pasos de su padre, quien fue pionero en su región al construir una de las primeras estaciones de lavado en la zona. Con los años, Tagel decidió levantar de nuevo ese legado familiar y, cuando las leyes de exportación cambiaron en 2018, fundó Olkai junto con su esposa, creando un proyecto que trabaja mano a mano con cientos de pequeños caficultores de Hambela Goro y otras zonas del sur de Etiopía.
En Hambela Goro, el café se recoge a mano en su punto óptimo de madurez y se procesa cuidadosamente para conservar su potencial en taza. Tras el despulpado, los granos fermentan en agua durante alrededor de 48 horas, y después se extienden sobre camas elevadas, donde se secan al sol entre 10 y 12 días, ajustando el ritmo al clima del momento. Todo este cuidado busca dar espacio a una expresión limpia y clara del terruño, con sabores bien definidos y una taza vibrante.
Además de su trabajo con el café, Tagel y Olkai priorizan relaciones justas y apoyo real a los productores con quienes trabajan, ofreciendo condiciones más favorables que el mercado tradicional, distribuyendo plántulas para favorecer prácticas sostenibles y apoyando proyectos comunitarios, como la construcción de escuelas e infraestructura local.